miércoles, 12 de septiembre de 2018

Vanguardias


CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA POESÍA VANGUARDISTA


Las palabras futuristas en libertad de F.Marinetti-Milán-1919
La poesía vanguardista derrumba diversas características que la poesía  había mantenido durante mucho tiempo.

Temática de la poesía vanguardista: Para el vanguardismo no hay temas que puedan ser o no ser poéticos. Cualquier acontecimiento u objeto puede ser motivo de un poema. Tenemos, entonces, poemas al ascensor, al dolor de estómago o poemas hechos con recortes de los periódicos o de diálogos escuchados en la calle.

Liberación de las formas recibidas: La poesía vanguardista se caracteriza porque abandona los metros regulares y las rimas, para imponer el verso libre. Además, los poetas vanguardistas han trabajado con la disposición de los versos en la página e incluso han hecho poemas visuales. También han desdeñado la división entre poesía y prosa y, muchos de ellos, han practicado una prosa poética.

En este retrato de Paul Ëluard, realizado por Salvador Dalí, no se retrata solamente l aspecto físico del poeta, sino que se trata de plasmar sus obsesiones mediante objetos metafóricos (un león, manos, hormigas, paisaje desolado, etc.)

El extrañamiento: para conmover la percepción automatizada del  lector, los vanguardistas se valieron de diversas prácticas y procedimiento. Como dijo el crítico ruso Victor Shklovski, "no se llama al objeto por su nombre, sino que se lo describe como si se lo viera por primera vez".
                                                 
               CÓMO LEER LAS IMÁGENES POÉTICAS
Cómo leer las imágenes poéticas es una de las preguntas más difíciles de contestar y ninguna respuesta puede considerarse definitiva. Al leer un poema, partici­pamos activamente y pensamos con y a través de las imá­genes. Con la esperanza de comprender mejor el poema, explicamos las imágenes, empleando paráfrasis; aunque tengamos la certeza de no poder agotar sus sentidos y siempre debamos volver al poema, porque la fuerza ver­bal de las imágenes va más allá de las interpretaciones.
Para leer los poemas, entonces, definiremos las imá­genes según los siguientes ejes:
 Lo literal, lo metafórico, lo metonímico
Se hace uso literal del lenguaje cuando las palabras tienen un sentido propio y exacto y no poseen un senti­do figurado, por ejemplo: "tengo los dientes mal y debo ir al dentista". Pero cuando alguien dice que "nos encon­tramos en la boca del subte", a nadie se le ocurriría suge­rir que "a esa boca le hace falta un dentista" ( lo  que se­ría interpretar la palabra "boca" en un sentido literal sacándola de contexto).

 A menudo recurrimos a la semejanza para referimos a ciertas cosas o acontecimientos. Utilizamos una metáfora cuando sustituimos un término por otro, entre los cuales se ha percibido cierta semejanza. Este uso lo hacemos continuamente en la vida cotidiana. Por ejemplo, cuando alguien pide una medialuna, generalmente le responden: "¿de grasa o de manteca?" y nunca "¡el hombre llegó a la Luna pero de ahí a traerla!". Finalmente, los edificios altos no se llaman "rascacielos" porque el cielo necesite que lo rasquen. En la metáfora se dice una cosa por otra.
Otro modo de utilizar la semejanza en el lenguaje aparece en la meto­nimia. La metonimia está basada en una relación de contigüidad, de algo próximo o adyacente. "Labios", por ejemplo, funciona como metonimia de cuerpo o "flauta", de música.

2  - El término relacionante
Entre los dos términos que forman la imagen (boca-entrada del subte o factura-astro) siempre hay un término relacionante. Este término que pone en relación los diferentes elementos de una imagen depende de las interpretaciones, pero se pueden utilizar, fundamentalmente, dos criterios:
a) Las propiedades similares o comunes de los objetos.
b) Las cualidades sensoriales que evocan las palabras y que permiten relacionarlas. Las imágenes poéticas suelen ser predominantemente visuales, pero también las hay sono­ras, táctiles, olfativas y gustativas. Cuando se combinan dos o más cualidades se produce lo que se llama una si­nestesia.
3- Sintaxis de las imágenes
En un poema, cada imagen puede vincularse a otra del mismo poema. Estas relaciones pueden ser de repetición, contraste, paralelismo, oposición o superposición. Las imágenes instauran series de sentido a partir de las relaciones que establecen entre sí.

¿CÓMO RECONOCER UN POEMA VANGUARDISTA?

A continuación, veremos algunas señales que nos permiten identificar un texto de vanguardia. Antes de pasar a ver estos modos de reconocimiento, hay que señalar dos cosas: en primer lugar, que no puede decirse que un poema sea vanguardista porque su autor perteneció alguna vez a las van­guardias. Hubo innumerables autores (como Jorge Luis Borges, Pablo Neru­da y el mismo César Vallejo) que pertenecieron durante una época de su vi­da a las vanguardias pero que después las abandonaron. En segundo lugar, estas características pueden darse todas juntas o por separado y no siempre son suficientes para definir si un poema es o no de vanguardia.

Reconocimiento contextual. Hay un reconocimiento exterior al poe­ma que tiene que ver con la época en la que fue escrito, dónde fue publi­cado, si el autor pertenecía a las vanguardias. Si bien esto indica que se trata de un poeta vanguardista, nos dice muy poco sobre el poema.




El nacimiento de los deseos líquidos(1932, de Salvador Dalí
Reconocimiento visual. A menudo, los poemas vanguardistas le otor­gan mucha importancia a la visualidad y a la espacialidad de la letra escri­ta. Uso de versos esparcidos por la página, palabras que forman imágenes, utilización de diferente tipos de letras.

Reconocimiento formal. Los poemas de vanguardia evitan las reglas tradicionales del quehacer poético: la versificación regular, la rima, las for­mas consagradas como el soneto. "Piedra negra sobre una piedra blanca", de César Vallejo, un soneto con versos endecasílabos, no sería vanguardis­ta, aunque sí puede percibirse la herencia vanguardista en la audacia de las imágenes o la violencia que se ejerce sobre el lenguaje (tan frecuente en este autor).

Violencias sobre el lenguaje. La violencia sobre el lenguaje poético se ejerce de dos maneras: o se introducen palabras ajenas al lenguaje poé­tico o se violan algunas reglas de la sintaxis. El primer caso es bastante fre­cuente en las poesías de Oswald de Andrade y Oliverio Girondo; lo segun­do se observa claramente en los poemas de César Vallejo.


Caligramas:




OTRO NOCTURNO La luna, como la esfera luminosa del reloj de un edificio público.
¡Faroles enfermos de ictericia! ¡Faroles con gorras de “apache”, que fuman un cigarrillo en las esquinas!
¡Canto humilde y humillado de los mingitorios cansados de cantar!;Y silencio de las estrellas, sobre el asfalto humedecido!
¿Por qué, a veces, sentiremos una tristeza parecida a la de un par de medias tirado en un rincón?, y ¿por qué, a veces, nos interesará tanto el partido de pelota que el eco de nuestros pasos juega en la pared?
Noches en las que nos disimulamos bajo la sombra de los árboles, de miedo de que las casas se despierten de pronto y nos vean pasar, y en las que el único consuelo es la seguridad de que nuestra cama nos espera, con las velas tendidas hacia un país mejor.


París, julio, 1921.
autógrafo
Oliverio Girondo



Las seis y lágrima
Justo a las seis,
en punto, vendrá a buscarte la ciudad
y esta vez quizá el apuro
no te deje ni lavarte los dientes.
Te busca día a día
con sus codos mojados,
sus ojeras de niebla,
sus manos temblorosas diciendo: ¡te devoro!
Para un golpe en la nuca de oficina,
para oxidarte todos los costados
y arollarte con su tren de piedra.
Te busca la ciudad
con sus alcantarillas espías,
sus torres de tic-tac echando humo,
su tristeza mordiéndote la lengua.
En el viaje, colgado de tu saco,
pensás en unas manos,
simplemente unos dedos,
que te roben los lápices,
te acaricien el pelo
y maten el reloj seis menos cinco.

 

Jorge Boccanera




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